relleno



"El fracaso es la raíz del triunfo."
Anónimo

¿El Ambientalismo, o ecologismo, como un nuevo paradigma? II

Las tareas pendientes no son menos abrumadoras, a las puertas de un mañana apocalíptico que incluye arsenales nucleares, deforestación, contaminación de todo tipo, adelgazamiento de la capa de ozono y cambio climático. Le hacen frente un millar de personas que trabajan en forma profesional en 31 países y 14 centros de campaña, decenas de miles de voluntarios y 3,5 millones de socios, gracias a cuyos aportes la entidad jamás recibe dinero de gobiernos, empresas ni partidos políticos.

Coral blanco

La mística de Greenpeace alentó, contagió y enhebró a infinidad de organizaciones no gubernamentales en todo el mundo. No sólo pacifistas y ecologistas: activistas de los derechos humanos, defensores de los derechos civiles, militantes por la igualdad social, y la inmensa mayoría de quienes luchan por mejorar la vida en el planeta, han aprendido de su ejemplo que, a la larga, la mejor barrera contra la destrucción se levanta con información y participación colectiva, y sin necesidad de resignar la alegría y las ilusiones.

En paralelo a este tipo de grupos se desarrolló otro. Este era conservacionista con fines utilitarios y abogaba por la definición de reservas faunísticas. Este responde a un proceso que comenzó en el siglo pasado en Europa y en Los Estados Unidos, ligados a las ideas del romanticismo, la visión estética de la naturaleza y el encandilamiento por lo salvaje. Este proceso tendía a la preservación de lo natural con fines estéticos y didácticos y buscaba proteger las llamadas "bellezas naturales" y dio como resultado la creación de los primeros parques nacionales, hacia la década de 1880.

Paralelamente comenzó a construirse toda una institucionalidad alrededor del tema de la preservación, primero con la aparición de las sociedades protectoras de animales en Europa y Estados Unidos, y más tarde con la fundación de las primeras instituciones ambientalistas no gubernamentales, tales como el Sierra Club de California, llamado a tener gran importancia en el movimiento ambientalista.Por otro lado se desarrollo un movimiento convergente, el llamado "conservacionismo utilitario" que surgía tanto de los primeros pasos de la ciencia forestal, que tenía como objetivo la posibilidad de una explotación sostenible de los bosques naturales, como de las preocupaciones de los cazadores por la disminución de las especies.

Conservacionismo y proteccionismo convergieron para apoyar la formación de la figura del parque nacional, que fue cambiando con el tiempo. Sus orígenes son fuertemente etnocéntricos y racistas en el caso africano y exclusivistas en el caso norteamericano, refiriéndolos a las necesidades de las clases sociales más altas y algunos "iluminados". La función principal era la de preservar las llamadas bellezas naturales y la naturaleza prístina. También deberían cumplir una función didáctica, mostrando la sabiduría de la naturaleza cuando no era contaminada por el hombre.

Habitantes del mar

Este concepto excluyente y elitista de la función de los parques nacionales fue cambiando con el tiempo, ante la acción combinada de la presión demográfica y social y la aparición de un interés científico y económico por estas reservas. Va creciendo un turismo asociado a la contemplación de las bellezas naturales y esos recursos paisajísticos pasan a transformarse en una mercancía: millones de personas llegan todos los años a los parques nacionales dispuestos a "disfrutar de la naturaleza" pero también a consumir y gastar dinero. Con el tiempo, la noción de reserva dejó de limitarse a la de parques nacionales y aparecieron otros conceptos más amplios, como los de reserva estricta, monumento natural y área protegida, y el número de estos fragmentos territoriales protegidos aumentó considerablemente.

El objetivo específico de estas instituciones primero se concentraban en tipos de acciones muy específicas, pero luego su interés se fue ampliando al uso de los recursos naturales.

El Ambientalismo en la Argentina:

En la Argentina, teniendo en cuenta el tamaño del país y la variedad de problemas de conservación existentes, es improbable que una sola ONG pueda tener éxito operando en forma aislada. Las dificultades asociadas con la coordinación de esfuerzos conjuntos y los diferentes criterios con que se encaran los problemas de conservación, constituyen obstáculos que muy seguido requieren ser superados a través de emprendimientos conjuntos.

Pero no solo las pequeñas ONG´s ambientalistas tienen problemas. Entre las principales dificultades que se afrontan, se encuentra la falta de continuidad de los programas, la tendencia a permanecer en un plano más declamativo que práctico, la falta de coordinación y de una adecuada red de información entre las distintas fundaciones, el desconocimiento por parte de muchas ONG´s de sus limitaciones, lo cual genera desconfianza en muchas instituciones académicas dedicadas a temas ambientales, la escasa representatividad en número de miembros, la dificultad para obtener fondos, la falta de madurez gubernamental para aceptar la relación compleja que, clásicamente, se estructura con las ONG´s, en las que suelen darse críticas y trabajos en conjunto a la par, y la representación de posiciones extremas por parte de las ONG´s, siempre presionadas para denunciar y generalmente poco valoradas e incluso sospechadas cuando no lo hacen. Este último punto es difícil de afrontar y plantea un divorcio entre lo que la gran parte de la sociedad desea escuchar de una ONG´s y lo que las ONG siente que debe decir, en función de su misión y su visión.

Pese a todas estas barreras, tanto las interacciones entre las ONG´s como la segmentación de sus públicos está llevando a una diversificación de nichos que permiten actividades complementarias. Esta complementariedad no suele ser planificada y puede incluso ser involuntaria, pero funciona. La profesionalización es creciente y con ella, la obtención de logros concretos se facilita. Las ONG´s siguen evolucionando, y en la Argentina surgen como una de las herramientas para lograr cambios en nuestra realidad ambiental.

Gaviota

El Estado nacional y varios provinciales, de hecho, tienden a descargar a veces más responsabilidades sobre las ONG´s ambientalistas de lo que quizás deberían. Esto es especialmente cierto si se tiene en cuenta, al mismo tiempo, las escasas facilidades de tipo económico que se les brinda, a diferencia de lo que ocurre en otros países o, incluso en nuestro país, en otros rubros de actividad, como es el caso de la promoción del arte. Tanto Greenpeace como la Fundación Vida Silvestre Argentina, usualmente percibidas como las ONG´s ambientalistas más poderosas del país, tienen presupuestos menores a los de muchas Pymes y recursos humanos muy escasos. En general, las autoridades aún desconfían de las ONG´s. Las ven como un indiscreto testigo de sus acciones de gobierno. Pero una ONG responsable nunca esconde sus intereses y, si sabe comunicarlos con transparencia, la relación entre gobierno y ONG´s puede ser madura y a la vez, independiente. Este tipo de relación es la que permite inyectar nuevas ideas en las oficinas de gobierno y lograr resultados concretos en más de una ocasión.

En la Argentina existen 1200 organizaciones no gubernamentales. Sin embargo, 800 de ellas están formadas por un reducido número de personas. De las 200 restantes, solo unas 50 trabajan siguiendo los lineamientos de la Estrategia Mundial para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos. Muy pocas cuentan con el respaldo de una importante masa societaria.

El primer grupo conservacionista que surgió en el país fue la Asociación Ornitológica del Plata, en 1916. Hoy se llama Aves Argentinas. A partir de 1940 se crearon varias entidades ambientalistas como: Asociación Natura, Asociación Amigos de los Parques Nacionales, Asociación Argentina contra la Contaminación del Aire, pero el movimiento conservasionista recién cobro importancia en la década del 70. La mayoría de las ONG´s tiene su sede en las grandes ciudades. Pero son cada vez más las ONG´s del interior. Este dato se presenta como una oportunidad de interacción con sectores representativos de la sociedad civil más cerca del ámbito donde se encuentran los ambientes naturales. Sin embargo, frecuentemente, por falta de recursos y otros factores, su capacidad es muy limitada, así como su grado de profesionalismo.

Balance del ambientalismo

A casi 30 años de sus primeros pasos, es posible ahora hacer un balance del movimiento social que generó la relación sociedad/ambiente, lo que en término generales hemos llamado el ambientalismo. Este ha tenido un papel importante en la sociedad como guardián y controlador del manejo del ambiente. El ambientalismo es lo que podríamos llamar "la voz de la Tierra". Desde ese punto de vista ha tenido un papel importantísimo en la desaceleración del crecimiento nuclear (sobre todo en el caso de las centrales nucleares), en el crecimiento aún pequeño de las energías no convencionales (eólica, biogás y solar), en el consumo de productos llamados "orgánicos" o procedentes de la agricultura biológica (así se llama a aquellos en cuyo proceso de producción no intervienen agroquímicos), en las medicinas no ortodoxas (homeopatía, acupuntura), en el reciclaje de los residuos familiares y en lo que podríamos llamar la educación ambiental.

Flor

Tal vez uno de los problemas básicos de este amplio movimiento es que muchas veces ha pretendido erigirse en una nueva ideología o en un nuevo paradigma. Es difícil pensar que sea ni una cosa ni la otra: carece de la necesaria amplitud como para ser una ideología, en pocas palabras, una forma de mirar globalmente el futuro del mundo porque deja de lado a buena parte de los sectores que hacen al desarrollo social y económico y sólo se concentra en uno: el ambiente. Por otra parte, tampoco es un nuevo paradigma, si es que los paradigmas -el cúmulo de teorías, métodos y visiones que determinan ciertas formas de proceder- se pueden construir voluntariamente, dado que, otra vez, no involucra todos los aspectos del saber, sino sólo aquéllos relacionados con la sociedad y el ambiente.

Las ideas del ambientalismo son tal vez el embrión de una nueva forma de ver las cosas, que requiere todavía mucha elaboración, discusión y acuerdos para constituirse en un saber estructurado.

Es posible que los problemas que sufre el ambientalismo se vayan amalgamando con otros movimientos sociales que le den una visión más amplia y socialmente progresista. Es verdad que existen problemas ambientales globales, pero no parecen ser los más urgentes ni los más fáciles de resolver. El agujero de ozono puede esperar si tenemos primero que solucionar temas como el de millones de personas viviendo en la miseria, poblaciones enteras sin agua ni cloacas, ríos contaminados, industrias contaminantes y ciudades envenenadas por los motores de combustión. Y ese es uno de los papeles importantes del ambientalismo: jerarquizar los problemas concretos y ayudar a dar soluciones viables para todos.

<<<<< Primera parte

Otros enlaces relacionados con el tema:

Documentos de la Cumbre Mundial sobre desarrollo sostenible:
http://www.un.org/spanish/conferences/wssd/documents.html
United Nations Environment Programme:
http://www.unep.org/
Documentos sobre el cambio climático y el medio ambiente:
http://www.mty.itesm.mx/decic/centros/... ../documentos.htm
Declaración de Rio sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo:
http://www.un.org/esa/sustdev/agenda21sp/riodeclaration.htm
Agricultura biológica (nomativa europea):
http://www.infoagro.com/agricultura_ecologica/manual_agricultura_ecologica.htm
International Union for Conservation of Nature:
http://www.uicn.org/
Organizacions ambientalistas No Gubernamentales en Argentina:
http://www.barrameda.com.ar/animales/organiza.htm

Cristian Frers
Consultor Ambiental
e-mail: cristianfrers@hotmail.com
Teléfono: 02273 443774