La asociación americana "Planetary Society" va a poner en funcionamiento la primera vela solar de la historia. Recibirá el nombre de Cosmos 1 en honor de Carl Sagan y el vuelo será financiado por los Estudios Cosmos.

Los fotones generan un impulso al chocar con la vela y reflejarse, (efecto acción-reacción). La vela será de mylar aluminizado de 5 micras de grosor, la nave tendrá un peso total de unos 40 kilos y una superficie de 600 m2. La astronave tendrá 8 hojas o pétalos en los que se podrá variar el ángulo de ataque igual que las palas de un helicóptero. Variando el ángulo de la vela se puede controlar su trayectoria igual que si fuera un barco velero.
La luz solar proporcionará el impulso principal. El viento solar, formado por partículas procedentes del Sol, sólo generarán el 1% del impulso. La luz es mucho más rápida que el viento solar, por tanto genera un mayor empuje.
Las velas solares no requieren combustible una vez están en órbita. Aunque el impulso que genera la luz solar es muy pequeño, dura mucho tiempo. Consiguiendo aceleraciones pequeñas durante largo tiempo se pueden alcanzar enormes velocidades, mucho mayores que con cohetes de combustible, más barato, más seguro, menos contaminante y mucho más natural.
El lanzamiento se efectuará desde un submarino nuclear ruso en el mar de Barents. Se usará un cohete Volna, un antiguo misil SS-N-18 reconvertido. Su órbita inicial será mas o menos circular de 850 Km de altura y una inclinación de 78 grados.
La misión principal es demostrar la viabilidad de la tecnología de vela solar. Se harán, además, dos experimentos: disparar un cañón láser desde Tierra para acelerar y guiar la vela y medir del flujo de iones alrededor de la nave.
Lejos del Sol, más allá de la órbita de Júpiter, la luz del Sol es muy escasa. Para acelerar una nave de vela se necesitará el impulso de un cañón láser.
La nave llevará dos cámaras que permitirán seguir sus evoluciones. La misión durará 3 ó 4 semanas. En cuanto haya experiencia suficiente en el manejo de la nave, se intentará alejarla de la Tierra, hasta donde llegue. Esta será una experiencia histórica que puede marcar el futuro de un nuevo sistema de propulsión espacial.
Vamos a contar ahora la historia, ya pasada, del Cosmos 1. El 19 de julio de 2001 se hizo un primer lanzamiento experimental de una versión pequeña del Cosmos 1. En esta misión de prueba se intentaros desplegar tan solo dos pétalos de vela solar. La prueba falló por culpa del lanzador, el cohete Volna. Por un fallo en el motor de la tercera fase del cohete, no se produjo la separación del satélite. Todo el sistema de la tercera fase cayó a tierra y parece que no se encontraron siquiera los restos.
Después de muchos retrasos para asegurar el buen funcionamiento de la vela, por fin, el 21 de junio de 2005 se lanzó el Cosmos 1 con un cohete Volna desde el submarino Borisoglebsk estacionado en el mar de Barents. Pero a los 83 segundos del despegue la segunda etapa del misil portador no se separó de la segunda como estaba previsto. De esta forma el Cosmos 1 jamás alcanzó el espacio. Los miembros de la Planetary Society estaban siguiendo el vuelo desde una estación portátil en la península de Kamchatka y detectaron telemetría que parecía proceder del Cosmos 1, pero esto nunca fue confirmado. En cualquier caso el Cosmos 1 se perdió por culpa de un lanzador poco fiable.
La Planetary Society sin embargo ya tiene en proyecto una segunda vela solar. Para esto necesitan cuatro millones de dólares americanos. El proyecto será el mismo con algunas pequeñas variaciones que dependerán del dinero disponible. Lo que es seguro es que elegirán un lanzador más fiable.
Recientemente, en febrero de 2001, se ha despertado de nuevo la polémica sobre la llegada del hombre a la Luna. La carrera lunar fue una consecuencia directa de la llamada guerra fría que enfrentaba a la antigua URSS contra los Estados Unidos de América. No fue más que una competición por hacerse con la notoriedad y la honra de ser el primero en llegar y demostrar así la superioridad tecnológica.
Recordemos que la primera huella del hombre en la Luna se produjo el 20 de julio de 1969 con el alunizaje del Apollo XI. En aquel momento no existían los microprocesadores, los ordenadores eran monstruos carísimos y con poca potencia, internet estaba sólo en la mente de algunos genios. Para algunas personas llegar a la Luna era imposible con la tecnología de entonces.
Sin embargo ahí están las fotografías, las imágenes que millones de personas vieron por la televisión, las rocas lunares...
Hay quien piensa que todo fue un engaño, que las fotos y las imágenes de televisión fueron trucadas. De hecho podemos encontrar sitios en internet donde se nos "demuestra", con estudios serios y científicos y con argumentos que todos pueden comprender, que las fotos están trucadas.
Los motivos que se presentan para el fraude son dos:Recientemente (23 de febrero de 2001) la Nasa ha salido al paso de estas informaciones publicando un artículo bien documentado desbaratando algunos de los razonamientos que se hacen en torno a las supuestas fotos falsas. Merece la pena leer los dos artículos y sacar conclusiones. ¿Por que lado te decantas?